Compartelo en Facebook
Compartelo en Twitter
Pin to Pinterest
+

Porque diseñar basado en la experiencia del usuario no es una tarea sencilla, es importante conocer qué aspectos debemos considerar para resolver una necesidad, para generar valor, o para crear experiencias nunca antes vistas.

Conocer qué es lo que queremos desarrollar y para quién lo queremos desarrollar es lo primero que debes preguntarte al emprender cualquier proyecto.

Jesse James Garrett, quien sentara las bases de los elementos de la experiencia de usuario, considera que los sitios web son una especie de pieza tecnológica, en ocasiones compleja. De modo que, cuando los usuarios se topan con un problema al interactuar con dichas piezas tecnológicas la respuesta inmediata será culparse a sí mismos por no poner la suficiente atención o por creer que han hecho algo mal.

Por ejemplo, cuando una persona visita un sitio web por primera vez no hay manuales de usuario que le digan qué hacer o representantes de servicio al cliente que lo guíen en la dirección correcta. Por el contrario, lo único que existe es el usuario de cara a la interfaz del sitio y toda la experiencia personal que haya adquirido con anterioridad respecto al tema. Que un usuario no sepa cómo utilizar un sitio web o que el sitio web no funcione como se espera, no es por ningún motivo culpa del usuario, sin embargo lo más común es que él termine por creerlo así y llegue a sentirse incluso un tonto.

Si reflexionamos un poco acerca de lo que plantea Garret en el párrafo anterior, debemos comenzar por recordar que el diseño basado en la experiencia del usuario es un aspecto vital en el desarrollo de cualquier producto o servicio; pertenezca o no al ámbito tecnológico pero sobretodo si pertenece al ámbito tecnológico. UX se trata de crear experiencias inolvidables para los usuarios; se trata de saber qué es lo que el usuario quiere; y finalmente, se trata de lograr que el usuario crea que el producto fue creado especialmente para él.

En este sentido, conocer a nuestro público objetivo es la clave para poder crear la experiencia de usuario perfecta pero, de forma recursiva, el diseño UX puede utilizarse como herramienta para alcanzar esa meta. Esto debido a que, dentro de su filosofía y metodología de desarrollo, existen diversos recursos que se pueden utilizar, de acuerdo al público objetivo al que queremos llegar, para:

1. Resolver una necesidad

La mayoría de los negocios y emprendimientos actuales han surgido de la necesidad de resolver un problema que aqueja a un segmento de la población en específico. Habría tan sólo que voltear a ver la pirámide de Maslow para recordar la jerarquía de necesidades que cubren la mayoría de las cosas que nos rodean.

No obstante la importancia estratégica que tiene el diseño basado en la experiencia del usuario para el éxito de un producto o servicio, parece ser que, en años pasados, encontrar qué era lo que el usuario realmente necesitaba era un tema que parecía no tener el suficiente impacto. Hoy en día, encontrar la necesidad que queremos resolver es la premisa fundamental para crear un producto, incluso, en términos de diseño.

Es importante señalar que esta necesidad del usuario, no es solamente una necesidad individual, sino que representa una necesidad colectiva de la cual, si sabemos aprovecharla, podemos sacar bastante beneficio para nuestra empresa. Y, aunque pudiera parecer al contrario, en la mayoría de los casos las necesidades que buscan resolverse no son necesidades de orden superior, sino necesidades básicas. El éxito de Uber, por ejemplo, no radica en la necesidad de ofrecer mejores taxis, sino simplemente de resolver la necesidad de transporte de sus usuarios.

En este sentido, la investigación que se contempla como parte de la metodología de diseño UX es fundamental para identificar las necesidades básicas que se esconden detrás de nuestros usuarios. La etapa de entrevistas nos permite tener contacto directo con los usuarios y obtener, de primera mano, aquello que necesitan y demandan. Si como diseñador UX no se tiene una idea clara de qué necesidad queremos resolver o para quiénes va encaminado el producto que estamos desarrollando, entonces no estamos realizando adecuadamente el trabajo que nos corresponde.

2. Agregar valor al producto

Aunque resolver una necesidad es la idea central del diseño basado en UX, en ocasiones pueden haber otras razones para hacerlo. Por ejemplo, el diseño UX también nos puede ayudar para agregar valor a un producto que ya ha sido creado o que busca destacarse de la competencia. Esto se logra agregando pequeñas características o funcionalidades que permiten que el usuario se sienta más cómodo utilizando nuestro producto que el de la competencia.

Sin embargo, este aspecto también requiere investigación y análisis exhaustivo para saber quiénes son, de dónde llegan y qué es lo que buscan los usuarios. En la mayoría de los casos, esto puede ser la clave para convertir clics en ventas o para conservar la lealtad de nuestro visitantes.

Spotify es un buen ejemplo en este rubro. Durante su lanzamiento, en el mercado ya existían otros servicios que, en teoría, ofrecían las mismas funciones. La diferencia fue que Spotify se centró en canalizar sus esfuerzos para conocer exactamente quién era su público y así poder ofrecer valor extra de acuerdo a sus necesidades particulares. Aquí lo que el usuario busca ya no es sólo cubrir una necesidad, sino obtener ese extra que no le ofrece nadie más.

En teoría parece fácil, pero en la práctica puede ser un proceso que lleva bastante tiempo. En ocasiones basta un simple rediseño de la interfaz de usuario para crear la diferencia, sin embargo, todo ello implica un proceso muchísimo más complejo, por ejemplo: una serie de directrices acerca de la correcta posición de los botones para hacer que el usuario los encuentre más rápidamente; el correcto contraste de colores para hacerlo más atractivo a la vista; la correcta implementación de los cambios y funcionalidades extra; la retroalimentación que se obtiene acerca de la satisfacción del usuario; el mantenimiento constante que se realiza en caso de problemas; y el ciclo vuelve a comenzar.

Como se puede observar, todos estos factores sólo pueden determinarse a partir del conocimiento y dominio que tengamos en cuanto a diseño UX. Así que, sin duda, echar mano del diseño UX en este sentido, valdrá la pena cuando veamos los resultados.

3. Transformar la industria

3

Los usuarios siempre estarán en búsqueda de productos que cubran una necesidad, que le brinden valor agregado respecto a la competencia o simplemente que sea algo totalmente nuevo y revolucionario. Y quizás éstos últimos sean el grupo más exigente, pero en este mundo nada es imposible y, sobretodo en el diseño, todo se puede crear.

Un diseño que permite a los usuarios hacer cosas que nunca antes habían sido posibles y que amplía las funcionalidades básicas conocidas es considerado un gran diseño. Y para ponerle nombre, tan sólo hay que mencionar la palabra Facebook. El servicio que ofrece Facebook cambió por completo el papel de los medios de comunicación social que existían hasta ese momento gracias a que trasladó el papel protagónico a los usuarios mismos. El usuario ahora es el encargado de generar el contenido que ve y de crear sus propias relaciones de amigos. Por lo que pareciera que la plataforma sólo se encarga de proporcionarle las herramientas para hacer única su experiencia. Proporcionando así, el completo control del usuario sobre el servicio —o al menos eso es lo que creemos—.

Lo que Mark Zuckerberg logró con Facebook no fue cosa de un par de días. Para consolidar el servicio hasta lo que hoy conocemos, tuvieron que pasar más de 10 años y tuvieron que ocurrir muchísimas mejoras. Así que, si tú también quieres crear mejores experiencias para tus usuarios empieza por considerar estudiar una carrera en diseño UX. En Crehana tenemos todo lo necesario para brindarte los mejores cursos y los mejores beneficios, ¿qué estás esperando para ser parte de esta gran comunidad?

Fuente: Crehana, Educación para mentes creativas

 

Compartelo en Facebook
Compartelo en Twitter
Pin to Pinterest
+

Curso Gratis: Cómo Crear Mi Agencia de Diseño Web

Si eres diseñador o profesional de la industria creativa, te mostramos paso a paso como crear tu propia agencia y vender servicios de diseño web en tu país o a nivel mundial.

Ya estas registrado! Te enviamos el acceso al curso a tu correo electrónico! YEY!